PRESENTACIÓN DEL LIBRO “LOS MUERTOS DE LA PLAZA DE MAYO”
Un relato cronológico del escritor Héctor Daniel De Arriba sobre un momento de la historia nunca contada
De reciente lanzamiento, el libro de la Editorial Dunken revisa los trágicos acontecimientos de los años 1945-1953-1955, una década compleja y con muchos vaivenes políticos. “Los muertos de Plaza de Mayo: 1945,1953 y 1955” es un libro de 368 páginas que refleja tres hechos históricos sobre la historia argentina, escrito por el profesor e investigador Héctor Daniel De Arriba.

De Arriba tiene varios libros y acaba de presentar su nueva obra en la Segunda Feria del Libro organizada por la Biblioteca Manuel Belgrano. Allí cuenta que, entre los muertos del jueves 26 de junio de 1955 hubo un Berazateguense, que la historia nunca destacó.
«Me llevo cinco años de investigaciones, con la pandemia incluida. Abarca una década del siglo XX, de 1945 a 1955, con un lugar común como es la Plaza de Mayo y tres hechos sangrientos. En uno de ellos que se lo conoce como el Bombardeo de la Plaza de Mayo, pero bombardearon la Casa Rosada, el edificio del Ejercito y la Recoleta porque creían que el presidente estaba en el Palacio Unzué, murieron dos personas» recordó De Arriba.
«La obra comienza con los hechos del 17 de octubre del ´45 cuando se desconcentraba la gente en torno a la movilización en defensa del general Perón. Allí mueren dos jóvenes uno llamado Darwin Angel Passaponti de 18 años que recibió un tiro en la frente y el otro Francisco Ramos de 21 años» ,contó el docente.
Luego profundizó en otro hecho de sangre, del 15 de abril del 53, en una concentración en la Plaza convocada por la CGT. «Cuando habló el presidente estalló una bomba que produjo destrozos en una confitería que estaba situada en Defensa e Yrigoyen y a los pocos minutos estalla otra poderosa bomba en la Línea A de subtes cuya boca esta pegada a la Casa Rosada. Allí hubo seis muertos que jamás fueron recordados».
«Pero quizás el hecho más conocido es el del 16 de junio donde relevé los diarios, los obituarios publicados en los diarios de de inhumados en los cementerios de Chacarita, de Recoleta y de Avellaneda, donde hubo 214 victimas, entre ellos un vecino de Berazategui, Julio Ventura Rojas. de 31 años, chofer de trolebús que esa mañana se levantó temprano para cumplir con su tarea y vivía en calle 475 entre 16 y 17- contó y agregó. La primer oleada de aviones de la Armada Argentina -fueron en total 3- cuyo objetivo era bombardear la Casa Rosada para matar al presidente constitucional, que era Perón, empezó a las 12.40. Hubo bombas de explosión que provocaron cráteres en edificios y bombas de fragmentación. En ese hecho hay en total 264 defunciones en el Archivo Nacional de la Memoria. Hay gente que murió por las esquirlas, decapitada, mutilados, etc».
De Arriba detalló después que : «Rojas muere al caer una bomba cerca del trolebús y sus dos hijos que eran chicos, recordaron que la familia se quedó sin sostén económico por lo que comenzaron para ellos las desventuras y tristezas de perder un padre de solo 31 años».
«El libro tiene como objetivo homenajear a todas esas victimas inocentes que merecen ser rescatadas, sin importar el color político, porque mi libro no es partidista y quienes murieron en esos hechos lo hicieron solo por estar cerca, por entrar a un lugar o por movilizarse junto en ese momento cerca de la Plaza. Fue una década política, signada por transformaciones dentro de un marco mundial de pos guerra y tuvo hechos sangrientos que mi investigación de casi 5 años saca a la luz».
“Los muertos de Plaza de Mayo: 1945,1953 y 1955” comienza con una presentación histórica de las tres fechas y abarca desde la madrugada del 18 de octubre de 1945; el atardecer del 15 de abril de 1953, y las tres oleadas de aviones que entre las 12.40 hasta las 17 horas, aproximadamente, asolaron la Plaza de Mayo, el barrio de Recoleta y la Avenida Cróvara, en La Matanza, el 16 de junio de 1955”.
“Para este libro he consultado todos los repositorios documentales existentes, las fuentes on line confiables, y he recibido datos de familiares de las víctimas de los tres años señalados”, explicó el escritor.
La obra posee 6 capítulos, un anexo fotográfico, conclusión y agradecimientos con aportes inéditos. «El objetivo fue darle vida a las inocentes víctimas: que dejen de ser un nombre y apellido solamente, y pasen a la memoria como personas cuyos proyectos quedaron truncos. Estas muertes, no pertenecen a ningún partido político ni gobierno. Son muertos de la Patria Argentina”.
«El mismo día que falleció Rojas en el 55, murió Pascual Landriscina, hermano del actor que salía del banco con un cheque y una esquirla lo mató. Fallecieron también empleados que habían tenido asueto para presenciar el desfile que pretendía ser pacífico por un hecho que había ocurrido una semana antes, pero aparecieron los aviones de la Armada y comenzaron a bombardear. Luego de la matanza los aviadores se refugiaron en Uruguay y a los tres meses se produjo la Revolución Libertadora y volvieron a la Argentina, todos libres y sin ningún cargo» lamentó el escritor.