CAMBIARON SU VIDA CON UNA NUEVA VIVIENDA CONSTRUIDA A TRAVÉS DEL PLAN "VIVISOL"
Una casa, la oportunidad de volver a empezar para una familia
Una casa no es sólo un techo y cuatro paredes. Para Lorena Pottosi significó una nueva forma de vida y oportunidades. Hasta el año pasado, esta vecina de Berazategui vivía junto con sus siete hijos y un nieto en condiciones inhóspitas: una vivienda de madera con piso de tierra que, para evitar que se derrumbe, estaba sostenida por la rama de un árbol. Hoy su realidad cambió: en pocos meses, con el apoyo del Estado, pudo construir un hogar nuevo que comparte con su familia.
“Era una casa precaria que se estaba cayendo y cuando llovía se inundaba. La madera ya estaba podrida. Teníamos miedo de la lluvia y el viento porque se movía mucho y en cualquier momento se iba a caer. Temía por mis hijos. El baño, que era de chapa, estaba afuera. Por eso, luego de enviudar fui a pedir ayuda. Ahora tenemos nuestra casa y estamos muy felices”, sostiene Lorena. Ante la necesidad de brindar un presente mejor a sus hijos, decidió acudir a la Municipalidad de Berazategui. Allí, desde la Secretaría de Desarrollo Social enviaron un asistente social para ver en qué situación se encontraba la familia y se comenzó con la construcción, a través del plan «Vivienda Social Vivisol» del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
«El trabajo se realizó en tres meses. Primero se hizo un relleno de tosca para levantar el terreno que tenía un desnivel de 40 centímetros. Después se hicieron las plateas de 8 centímetros, la parte de fundación, y al final, las paredes con bloques cementicios”, indicó Marcos Saavedra, encargado de la dirección del proyecto. “Es la primera obra que hago y estoy orgulloso de poder hacer este trabajo para gente que lo necesita”, expresó.
Los materiales y la mano de obra fueron de la Cooperativa Nº 4 del programa nacional “Argentina Trabaja”. También participaron mujeres del programa “Ellas hacen”, con la limpieza del terreno.
La casa cuenta con dos dormitorios, cocina, y baño. Allí, Lorena junto con sus hijos de 20, 19, 13, 10, 8, 4, 1 y su nieto de 2 años, disfrutan de su hogar y esta nueva oportunidad. “Es otra vida. Ahora es todo distinto. Estamos muy contentos con la casa que nos regalaron. No sufrimos por el frío”, contó Lorena. Y resaltó: “Está toda la familia junta. Nunca nos habíamos sentado todos en un comedor. No teníamos lugar y ahora podemos compartir las comidas. Estamos muy felices con la posibilidad que nos dieron Argentina Trabaja y el Municipio”.